BBQ.

El sábado pasado (si, ya sé, hace casi cuatro días), hicimos una barbacoa para festejar el cumpleaños de mi hijo. Empezamos a eso de las cinco de la tarde con unos bañitos en la piscina y terminamos a altas horas de la madrugada con el convencimiento de que no me haría falta coger el coche para ir a mi casa.

Todo empezó hace casi dos semanas, cuando mi suegro y El Tuerto me ayudaron a montar el puzle de piedra que después sería esta fantástica barbacoa. Como hago menos ejercicio que la manilla de una puerta pillé unas agujetas de campeonato que me duraron cerca de una semana (y para los que creen que eso es ácido láctico y mariconadas por el estilo, que se olviden, sufrí en mis carnes la rotura de fibras musculares… lo que es realmente una agujeta como Dios manda).

El caso la barbacoa vino despiezada y fue mi suegro el que, con cemento refractario, se encargó de montarla. El Tuerto, ahora que se está poniendo mulo, se encargó de llevar cada una de las piedras y un servidor, que os voy a contar, cuatro piedras mal contadas y una semana que no podía ni coger un boli.

El caso es que el sábado pasado pusimos en marcha el invento (que por cierto, estamos a miércoles y aun no he limpiado el carbón sobrante, aunque eso no es nada nuevo… la chimenea la puse el 24 de Diciembre del año pasado y aun tiene las cenizas, pero eso es otro tema), por dónde iba, ¡ah!, lo dicho, que unas sardinitas por aquí, unas chuletitas por allá, un chorizito picante… un bañito refrescante para calmar los treintaypico grados que hacía por la noche. En fin, que fue un cita memorable. Aquí os dejo unas fotos del feliz evento…

1 comentario

  1. Bueno, acabo de pedir comida china al Restaurante Cai Shen (aquí dejo el teléfono para otra vez, 954 129 275, que he tenido que tirar de páginas amarillas para ver el número) ya que ayer nos acostamos bastante tarde.Tarta de cumpleaños futbolera.Fue el cu

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.